¿Hasta cuándo un alto a Yaquis?

¿Hasta cuándo un alto a Yaquis?

¿Hasta cuándo las autoridades pondrán un alto a las arbitrariedades y delitos efectuados  por integrantes de la tribu yaqui que molestan y ponen en riesgo la integridad física de la sociedad e incluso a la de su propia raza?

La noche del martes tuvieron que desalojar a 30 familias de la comunidad yaqui porque algunos de sus miembros perforaron el gasoducto. De inmediato se puso en marcha el protocolo de protección pero los señores protestantes de la obra no dejaban que personal de la empresa reparara el daño que pudo haber provocado una desgracia. Protección Civil del Estado actuó con responsabilidad desalojando  preventivamente a esas familias.

Durante muchos años, por no decir siempre, los gobiernos sean municipales, federal o estatal, han sido presa fácil de la tribu, o mejor dicho de algunos de sus cabecillas que no dudo también estén manipulados por gente extraña con intereses muy alejados del bienestar de la comunidad yaqui.

El bloquear vías de tránsito o entorpecer el desarrollo de la entidad, han sido sus principales acciones de manipulación y siempre hay pérdidas económicas pero para otros no para ellos que al final de cuentas salen ganando.

Por años bloquearon la Cuatro Carriles por no estar de acuerdo con la construcción del Acueducto Independencia que resolvió el problema de abasto de agua a los casi un millón de habitantes de la capital del estado. Al final se logró su retiro pero el acueducto sigue ahí y ahí seguirá. ¿Entonces, era solo un movimiento político?

Ahora se oponen, una parte de la tribu, al paso del gasoducto que llevará desarrollo económico a todo el sur de la entidad. Las demás partes, comunidades, que integran la tribu yaqui ya aceptaron la obra, claro mediante un beneficio económico que les otorgó la empresa, pero otra no acepta, tal vez pretenda una cantidad mayor de dinero.

Así ha sido siempre, los yaqui presionan al gobierno porque saben que nunca les harán nada. Pueden cometer cualquier delito y por lo que se observa siempre será pasado “por alto” por temor a la crítica de “no respetar a las étnias”, y peor aún, de ser calificado como un gobierno represor, aunque solo esté actuando conforme a derecho.

Los yaquis también son mexicanos y por tanto tienen los mismo derechos y obligaciones que cualquier otro ciudadano, pero no, siempre exigen su autonomía para su gobierno, para sus usos y costumbres pero “estiran la mano a Papá Gobierno” para que les de los recursos que nunca les alcanzan.

El distrito de riego de los yaquis comprende alrededor de 20 mil hectáreas de siembra ¿qué hacen con ellas? ¿O las tienen rentadas? ¿Quién o quiénes son los particulares beneficiados de esas tierras? ¿Quién o quiénes de los yaquis cobra la renta de las tierras?

En todos los gobiernos estatales, me consta, al menos desde el encabezado por Manlio Fabio Beltrones a la fecha, se han hecho grandes esfuerzos por mantener la buena relación con la tribu; se les respeta, se abre el diálogo, se les otorga apoyo en todos los rubros y hasta se les permite manifestaciones ilegales, como bloquear carreteras, todo con el objetivo de mantenerlos contentos.

Sin embargo, nada ha dado resultado. Ellos siguen con su vieja costumbre de hacer lo que les viene gana y no hay autoridad que les ponga un alto.

Hace apenas unos días fueron detenidos algunos integrantes de la tribu con posesión de gasolina extraída de los ductos de Pemex. Es decir, ladrones de combustible.

Esta detención o fue porque los agarraron “con las manos en la masa” o porque a lo mejor el nuevo gobierno ha decidido que la ley es para todos. Eso es lo correcto.

Ahora, el martes por la noche, se detectó esa fuga de gas en el gasoducto y se comprobó fue provocada por miembros de la tribu. La autoridad debe actuar con firmeza, sin temor a esas a esas opiniones que siempre buscan pretexto para desprestigiar a los gobiernos, actúen o no correctamente.

Los yaquis son nuestros hermanos, son mexicanos, los debemos respetar como conciudadanos y ser solidarios con ellos, pero también deben responder por sus acciones delictivas.

El gobierno federal debe actuar con firmeza y el estatal debe hacer lo suyo asumiendo la responsabilidad que le corresponde y no salir con la excusa de “es competencia federal”.

Nombramientos en el Isssteson

Por instrucciones de la Gobernadora Claudia Pavlovich, ayer se dieron a conocer tres nuevos nombramientos en el ISSSTESON, que dirige Enrique Claussen.

Los nuevos directivos, quienes rindieron protesta ayer mismo, son: los médicos Jesús Enrique Romero Baranzini, como director del hospital Ignacio Chávez; Héctor Clemente Baltierra Ochoa, como subdirector del mismo hospital; y Manuel Robles Linares Negrete, como director de Salud Ocupacional del Instituto.

“El bienestar de nuestros derechohabientes siempre es el objetivo de Isssteson y hoy llegan a estos cargos tres médicos reconocidos por su experiencia, sus aportaciones al sector público y privado, con el compromiso de cumplir con lo que nos ha pedido siempre la Gobernadora Pavlovich, velar por la salud de los sonorenses”, destacó el titular del Instituto.

Cabe señalar que el Dr. Robles Linares es un conocido y reconocido médico ortopedista que ya ocupó la secretaría de salud durante el gobierno estatal de Armando López Nogales y fue presidente y fundador de la Comisión de Arbitraje Médico de Sonora, entre otros muchos cargos en el sector salud tanto público como privado. A la fecha sigue prestando sus servicios en el Hospital General del Estado.

Sin duda la incorporación de Manuel Robles Linares al ISSSTESON fortalece el servicio de salud y de atención a los derechohabientes, pues además de su capacidad médica es un eficiente servidor público.

Francisco Rodríguez.

 

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